Read the blog in English: What is Translanguaging?
El translenguaje aborda las prácticas lingüísticas y la pedagogía. Es utilizar y valorar todo el repertorio lingüístico de una persona multilingüe, en lugar de limitarse estrictamente a un solo lenguaje.
Un aspecto del translenguaje ya ha sido descrito en nuestros relatos personales, donde nuestras prácticas lingüísticas son mucho más fluidas que la estricta separación de idiomas que muchas veces se exige en las escuelas. El translenguaje también es la forma en que un docente enseña. Es decir, como enfoque pedagógico, el translenguaje describe el método de una lectura en voz alta interactiva, en la que se lee en un idioma mientras que las conversaciones, indicaciones, apuntes y respuestas se desarrollan en más de un idioma.
Por ejemplo, cuando Yaritza, la maestra que mencionamos en el capítulo 1 de En comunidad, lee el libro Separados no somos iguales: Sylvia Méndez y la lucha de su familia por la integración (2023), escrito por Duncan Tonatiuh, a sus estudiantes bilingües y multilingües de sexto grado, crea un espacio para que respondan a la lectura usando todo su repertorio lingüístico. Los apuntes de los estudiantes bilingües están en español e inglés. Además, la tabla de vocabulario de Yaritza, acompañada de apoyos visuales, está disponible en ambos idiomas.
Cuando el translenguaje se integra en todas las experiencias escolares, se convierte en un medio para la justicia social: valida y humaniza los procesos de aprendizaje del estudiante bilingüe (García y Leiva 2014). Por ejemplo, asegurarse de que los textos estén disponibles en español e inglés en nuestro taller de lectura es una forma de hacerlo; otra manera es crear espacios en nuestro taller de escritura y en las celebraciones de escritura para que los estudiantes produzcan textos bilingües y multilingües. ¿Qué mensaje se les envía a los estudiantes cuando se les “permite” hablar y leer en español durante conversaciones breves sobre los textos en clase, pero cuando se trata de la escritura publicada o de los textos modelo que se leen, solo se les “permite” usar el inglés? ¿Cómo interpretan las prácticas de literacidad tanto los estudiantes como las personas adultas (familias, administración, docentes y otro personal escolar) cuando solo se exhiben y se celebran la escritura y los textos en inglés en el tablero de anuncios? El translenguaje interrumpe estas prácticas, desplazando la centralidad de la blanquitud y del monolingüismo, que siguen siendo la norma en las escuelas.
El translenguaje interrumpe la creencia de que los estados-nación se construyeron en torno a los “lenguajes nombrados” y, en cambio, centra su atención en las personas que ponen en práctica sus diversas formas de lenguaje (García 2016). El colonialismo ha “inventado” estas fronteras superficiales en torno a la manera en que usamos el lenguaje, denominándolas “lenguas” y, como tal, nuestro papel como educadores de todos los estudiantes es reconocer esas fronteras para poder deshacerlas.
Las lecciones de En comunidadofrecen ejemplos de cómo usar el translenguaje como método de enseñanza, como práctica comunicativa y como un camino hacia la justicia social, de modo que todas las personas bilingües, multilingües o monolingües puedan contribuir a interrumpir las normas monolingües que predominan en las escuelas.
Sí, pueden translenguar en sus aulas incluso si no hablan español.
A lo largo de nuestras experiencias escolares y de muchos programas de formación docente, a veces se considera que los maestros son los únicos portadores del conocimiento, transmitiendo contenido a estudiantes considerados como recipientes vacíos. Paulo Freire (1970) llamó a esto el “modelo bancario de la educación”. Aunque este modelo probablemente no se enseñe explícitamente, sus vestigios persisten en las aulas, donde se prioriza una agenda fija por encima de las fortalezas individuales y de las áreas de crecimiento de los estudiantes. Aunque las escuelas tal vez no utilicen el término “recipiente vacío” para describir a los estudiantes, con frecuencia escuchamos frases como: “esos niños no saben”, “a sus familias no les importa”, “los estudiantes que están aprendiendo inglés necesitan desarrollar el lenguaje académico”, “esos recién llegados no tienen vocabulario”, entre otras expresiones que circulan en reuniones de maestros, encuentros con cuidadores y en la propia instrucción. El translenguaje interrumpe esta lógica. Crear espacios para translenguar implica que los docentes reconozcan las formas de conocimiento de los estudiantes y el uso de todo su repertorio lingüístico como aportes válidos a la comunidad de aprendizaje en el aula. Sabemos por experiencia que iniciar este trabajo puede generar cierta incomodidad. A continuación, ofrecemos algunas formas de facilitar esta transición:
- Ten disponibles glosarios bilingües en el aula.
- Utiliza aplicaciones móviles y programas de traducción que puedan dictar texto.
- Forma parejas estratégicas de estudiantes para que desarrollen textos bilingües.
- Usa textos bilingües para las lecturas en voz alta y para la lectura y la práctica independientes.
- Dale la bienvenida a familiares y a miembros de la comunidad como colaboradores lingüísticos.
- Amplía tu aprendizaje a través de distintos medios en línea, incluyendo pódcasts y clases, para obtener una comprensión más profunda de cómo se comunican y cómo aprenden tus estudiantes.
